Tras tomar la batuta en 2006, Marturet condujo a la orquesta mediante una metamorfosis artística excepcional. Durante este período de veinte años, la formación ha evolucionado hasta posicionarse como una de las entidades culturales más dinámicas de Miami, distinguida por su cartelera variada, presentaciones inéditas a nivel global y sólidos lazos comunitarios. Bajo su conducción se han materializado alianzas innovadoras con intérpretes de renombre internacional, atrevidos debuts latinoamericanos y emprendimientos singulares que atraviesan estilos musicales, reflejando el carácter multicultural miamense.
«Celebrar 20 años con la Orquesta Sinfónica de Miami es algo profundamente personal para mí«, compartió el Maestro Marturet. «Cuando llegué por primera vez a Miami, imaginé construir una orquesta que no solo interpretara grandes obras sinfónicas, sino que también encarnara la energía cultural única de esta ciudad. Lo que hemos logrado juntos, con nuestros músicos, nuestra audiencia y nuestra comunidad, me llena de gratitud y orgullo. Este aniversario no se trata solo de mirar hacia atrás, sino de seguir soñando hacia adelante«.
Honrando esta marca histórica, el calendario 2025–2026 en el Knight Concert Hall del Adrienne Arsht Center incluirá cuatro presentaciones sinfónicas magistrales. Inaugurando el ciclo el 16 de noviembre de 2025, con composiciones de Wagner, Dvořák y Rachmaninoff, acompañados por la chelista Anna Litvinenko.
El 1 de febrero de 2026, Latin American Soundscapes exaltará el legado musical regional mediante las interpretaciones del pianista Juan Diego Molina, el virtuoso del bajo eléctrico Rodner Padilla, sumándose la participación destacada del conjunto venezolano C4 Trio, presentando debuts tanto mundiales como en territorio estadounidense.
El calendario prosigue el 8 de marzo de 2026 con Promesa Americana, propuesta enérgica exhibiendo nuevos encargos y creaciones que muestran la identidad cultural cambiante de Miami.
Para cerrar, el 3 de mayo de 2026, el final de temporada clausurará el ciclo interpretando piezas de Britten, una composición recientemente solicitada inspirada en Chick Corea, junto a la Sinfonía No. 2 de Brahms.
Garantizando la continuidad creativa de la agrupación, se extendió el vínculo contractual de Marturet, asegurando que su perspectiva siga orientando a la Orquesta Sinfónica de Miami hacia su siguiente etapa histórica. Esta efeméride no solamente honra veinte años de conquistas, sino igualmente señala el arranque de una época renovada colmada de innovación, expansión y dedicación hacia la comunidad.