La escena punk de Colombia se vio sacudida el día que la banda de power punk Los White Noise, originaria de la ciudad de Manizales, lanzó su nuevo disco «Sin Dios y Sin Ley«. Con un tono visceral y rebelde, la obra promete ser un grito de protesta contra la música comercial y la creciente influencia de la inteligencia artificial en la producción musical.
El álbum continúa la tradición de la agrupación de usar coloquiales propios de su cultura y región, tal como lo hicieron en su disco anterior Así paga el diablo. «Los White Noise estrenan ‘Sin Dios y Sin Ley'», anuncia el comunicado, subrayando que la nueva producción «es una patada a la industria actual de música plástica«.
Según la banda, el título se basa en una frase que sus padres usaban cuando los desafiaban a rebelarse y a ir contra la corriente: «Nuestros padres siempre utilizaban esta frase cuando nos revelábamos a sus órdenes, nos dedicábamos a desobedecer y a llevarles la contraria. En ese concepto está basado este disco, es una patada a la industria actual de música plástica», comenta la banda.
La propuesta musical se describe como «un disco visceral con baterías reales, crudo, directo, callejero y sin reglas«. La banda explora temas como la envidia, el egocentrismo, la drogadicción y la limpieza social, combinando «poderosos riffs de guitarras que recuerdan las mejores épocas del neo punk» y «crítica al propio sistema de anarquía que por ideología constituye las bases del género». En palabras de la agrupación, el álbum es «un viaje directo a una catedra de análisis político de autodestrucción a la que el mundo está condenado por la polarización, la ignorancia y las ansias de poder de sus líderes«.
Para los integrantes de la banda colombiana, ‘Sin Dios y Sin Ley’ es un álbum de canciones «pegachentas y adictivas». Sus temas son de fácil recordación, los estribillos se quedan en la mente después de escucharlas y empiezas a tararearlas a contra de tu voluntad.
‘Skaterosol’ es uno de los sencillos promocionales del álbum. Es una canción cuya consigna era unir a la comunidad del skate y el grafitti. La historia se basa en salir a patinar y a dejar arte en las paredes y sentir esa adrenalina con un buen riff en los auriculares.
El video cuenta una historia particular. En una ciudad hecha de cartón y grafito, un perro que le encanta salir a patinar y a grafittear descubre que cada vez que patina bajo el sol, su sombra cobra vida y pinta murales imposibles por todo el mundo. Mientras una policía absurda intenta atraparlo, el perro transforma la ciudad —y su propia ansiedad— en arte que se expande desde Manizales hasta el Kremlin, convirtiendo cada pared en un manifiesto animado. El concepto del clip se inspiró en el estilo de Michel Gondry, conocido por dirigir el video ‘Everlong’ de Foo Fighters.