Desde el sello Rugidos Disidentes llega el último lanzamiento de la agrupación colombo‑venezolana Camargo: el sencillo «Ya no sé ni quién soy«. Este power pop e indie rock abre un diálogo sobre la pérdida de identidad y la vulnerabilidad, complementado por un videoclip con estética surrealista que invita a la reflexión.
Escucha ‘Ya no sé ni quién soy’ en Spotify
El comunicado de prensa, enviado por Andrés Angulo Linares, destaca que la canción forma parte del universo de «Chimbilá Disco» y se caracteriza por «texturas de guitarras y sintetizadores que acompañan un ritmo contagioso y un coro fácil de recordar». La producción se realizó en Bogotá bajo la dirección de David Useche, y la masterización se llevó a cabo en Caracas por Eduardo Martínez en Dbmix Studios.
El video oficial, una producción original de JMM! Studio y Camargo Creativo, lleva la temática a un plano visual de fotomontaje animado con influencias del dadaísmo. Se combinan recortes de periódico, fondos espaciales, nubes flotantes y tomas reales de la banda, todo editado con efectos de glitch y una paleta de púrpuras, azules y grises. La portada, diseñada por Anny Vásquez, muestra una figura sosteniendo una bola disco en lugar de la cabeza, reforzando la idea de una identidad en tránsito.
El texto de la canción narra la caída del héroe, describiendo una mañana gris donde el protagonista «admite que ya no sabe reconocerse». El coro presenta la imagen de una «luna sin sol», simbolizando la ausencia de brillo interior. Para Camargo, «la verdadera valentía no siempre es seguir peleando ciegamente; a veces se trata de tener el coraje de detenerse y admitir que estás cayendo». Esta frase encapsula el mensaje de que avanzar no implica resistir a cualquier costo.

Camargo, fundada en 2015, ha fusionado power pop con indie rock, electropop, funk y ritmos latinos. La banda ha tocado escenarios de renombre como Rock al Parque, Día de Rock, Car Audio Rock Festival y la Feria del Alfeñique en México. En 2026, el sencillo «iNDEFINIDO» fue premiado como Canción del año en los Premios Subterránica.
La formación actual incluye a Alesandro Angelucci Camargo (voz y guitarra), Anny Vásquez (bajo y coros), Germán Fonseca Camargo (guitarra) y Dave Romero (batería). El lanzamiento coincide con la Gira Chimbilá Disco, que continúa recorriendo escenarios colombianos.
Para los fans y seguidores, el sencillo está disponible en Spotify y otras plataformas digitales. Los enlaces oficiales están disponibles en el comunicado de prensa y el kit de prensa adjunto.
«Ya no sé ni quién soy» llega en un momento en que la música indie latinoamericana busca redefinir sus límites y explorar temáticas más profundas y personales. Camargo, con su mezcla de power pop y elementos electrónicos, logra una propuesta sonora fresca que dialoga con la tradición del rock latino sin perder su identidad propia. La narrativa de la canción sobre la pérdida de identidad resuena con la experiencia contemporánea de los jóvenes, quienes a menudo se sienten desconectados de las identidades predefinidas por la cultura de masas.
El videoclip, con su estética surrealista y glitch, no solo complementa la letra, sino que también posiciona a la banda dentro de un movimiento visual que abraza la fragmentación y la multiplicidad de voces. Este enfoque artístico refuerza la idea de que la identidad es una construcción dinámica y que la vulnerabilidad es un acto de valentía.
En el panorama musical colombiano y venezolano, Camargo continúa consolidándose como una referencia en el género indie pop/rock. Sus reconocimientos en los Premios Subterránica y su participación en festivales internacionales demuestran la creciente influencia de su música. Con «Ya no sé ni quién soy», la banda no solo amplía su repertorio, sino que también consolida su posición como narradores de la experiencia juvenil contemporánea.
El nuevo sencillo de Camargo, «Ya no sé ni quién soy», representa un hito en la evolución de la banda y una invitación abierta a la introspección. Con una producción pulida, un videoclip visionario y un mensaje que celebra la valentía de reconocer la caída, la canción se erige como un reflejo auténtico de la búsqueda de identidad en la era digital. Para los seguidores del indie pop y el rock latino, este lanzamiento es una parada obligatoria en la agenda musical de 2026.